viernes 30 de octubre de 2009

UN SUEÑO.

Cerró los ojos. Estaba tan cansado. El momento exacto en el que llega el sueño es un momento delicioso y dulce. Empezó a soñar inmediatamente. Soñó con su hijo, hacía un tiempo que no le veía, pronto iba a encontrarse con él. Mañana por la mañana le abrazaría.En un segundo los sueños devuelven horas de fantasía.
Llegaba a su casa, con la maleta. El niño le estaba esperando,
-¡Papi!
Se le colgaba, rodeándolo con sus bracitos y sus piernas.
–Hola Marius. ¿Cómo está mi niño lindo?
Se sentaron en el sofá. Se reían, le hacía cosquillas, estaba deseando que le hiciese cosquillas en la barriga.
–Pásame el bigote por la barriga papá.
Le acariciaba la barriga con los bigotes, se moría de risa. Una bombilla comenzó a parpadear.
–Vaya, parece que se va a fundir.
El niño se quedó mirando a la luz. Miró a su padre, muy serio, enfadado.
-Qué te pasa nené?-
Marius no contestaba, fue a hacerle cosquillas nuevamente
-¡Déjame!- le gritó.
–Huy- rió el padre-, ¿qué te ha dado?
El niño desapareció del salón, se fue enfadado a su cuarto. Otra bombilla parpadeaba. La estancia se iba quedando a oscuras, todas parpadeaban y se iban fundiendo, algunas explotaban. Marius volvió.
–No nené, sabes que me molesta muchísimo.
Tenía una trompeta de juguete en la mano, el rostro muy duro, furioso.
-Vete, vete papá. ¡Vete!- le gritaba.
Los ojos rojos, unas ojeras repentinamente marcadas, de color violeta.
-Vete-, se puso a tocar la trompeta.
-No nené, no. Me duele la cabeza.
Otra bombilla reventó. En un momento el dulce sueño se convirtió en una pesadilla. Marius soplaba la trompeta con todas sus fuerzas, haciendo un estruendo insoportable.-Pero, ¿es que quieres que me enfade contigo nada mas llegar?
Le agarraba por los brazos. Sopló el instrumento en su cara, tan fuerte que se le salían los ojos de las órbitas.

–Pero qué pasa, me estás asustando.
La última bombilla parpadeaba con fuerza, el niño seguía tocando la trompeta. Se despertó gritando
-¡Para nené, caramba!.
El cláxon atronador de un camión, sólo le dio tiempo a agarrar el volante.

domingo 18 de octubre de 2009

NAZIM HIKMET-FAZIL SAY

Dos fragmentos de un oratorio compuesto por el compositor y pianista turco Fazil Say con textos del poeta turco Nazim Hikmet. Este poeta murió en el exilio, siempre unido al comunismo y a las reivindicaciones políticas, fue encarcelado en innumerables ocasiones en su país. Recomiendo vivamente escuchar los dos fragmentos. Este primero es uno de sus poemas más conocidos, ya cantado por los Byrds y Pete Seeger. La música, la puesta en escena, los instrumentos, los niños, la letra, todo es más que enternecedor. He traducido en versión libre la letra a continuación. Por último podéis escuchar otra parte del oratorio con un enérgico, furioso incluso, texto perfectamente dicho y maravillosamente musicado. No tiene desperdicio.


Permanezco ante cada puerta
pero nadie escucha mi silencioso caminar
llamo pero sigo si ser visto
Ya que estoy muerto, estoy muerto
tengo sólo siete años aunque haya muerto
hace mucho tiempo en Hiroshima
tengo siete ahora igual que entonces.
Cuando los niños mueren no crecen

Mi pelo se chamuscó por un remolino de fuego
mis ojos crecieron débiles, mis ojos crecieron ciegos.
La muerte llegó y convirtió mis huesos en polvo
y este se dispersó por el viento.
No necesito fruta, no necesito arroz
no necesito caramelos, ni siquiera pan.
no pido nada para mi,
ya que estoy muerto, estoy muerto.
todo lo que pido es por la paz.
Luchad hoy, luchad hoy.
para que los niños del mundo
Puedan vivir y crecer y reir y jugar

miércoles 7 de octubre de 2009

PURA VIDA. LEYENDO A VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ.


Como algunos ya sabrán por la entrada que hizo en su día Vicente Muñoz Álvarez en su blog Mi vida en la penumbra, hicimos un intercambio creativo de lo más beneficioso. Me envió estos libros dedicados, además de otros (Golpes, ficciones de la realidad social, de varios autores y Resaca, Hank Over, también de varios autores) que aún estoy leyendo. Entre partitura y partitura de Beethoven, Chopin , Bartók, Bach, etc. y entre lecturas y lecturas de libros dedicados a la técnica pianística, historia y movidas legales que nada tienen que ver con la enseñanza de la música, he ido leyendo con calma estos cuentos y poesías de Vicente. Yo no soy un crítico literario, ni tan siquiera un lector empedernido como puede ser él y otros escritores, así que lo que haré es redactar mis impresiones sobre la lectuta. Lo cierto es que me he pasado más de la mitad de la vida leyendo literatura pianística, a los compositores que he mencionado antes y otros muchos, sus sonatas, fantasías, suites, preludios... Pero también puedo decir que he leído mucho, y que sigo leyendo mucha literatura en sentido estricto, y más ahora, en que la escritura ocupa un lugar necesario en mi vida artística.
Abreviando, sólo puedo decir que he disfrutado de la lectura de Vicente, no como hace tiempo, porque siempre he disfrutado de mis lecturas, si no tanto como con otros autores que he leído y admirado como pueden ser Borges, Gª Márquez, Brecht, Hesse, Rulfo, Bukowsky, Poe y tantos otros que no es necesario mencionar. Algunos de sus cuentos me han conmovido profundamente, otros me han hecho reír.
Tiene cuentos contundentes con un lenguaje claro que llegan directamente, sin rodeos. Por ejemplo "una vida modelo", "el juego" o "escena doméstica en un bar de barrio obrero" y "calor", uno de mis favoritos. Estos pertenecen a "Los que vienen detrás", DVD ediciones. A este tipo de cuento se podría añadir "El aniversario" o "dinero fácil", en "Perro de la lluvia", Iralka-Narrativa. En este último está otro de mis favoritos: "Cuento urbano", demoledor. Otros están llenos de lirismo, como Beatitud (Perro de la lluvia) y "un cofre lleno de recuerdos". Otros llenos de misterio y fantasía: el divertidísimo, gamberro y surrealista "las setas", o "el despellejador" y "Una vida en la penumbra", que son cuentos llenos de horror, agobiantes y excelentemente desarrollados. Otro de mis favoritos es "Perro de lluvia", cuento que da título al libro.
No me olvidaré de "Monstruos y Prodigios", Amargord Ediciones. Un librito de microrrelatos sin desperdicio. El título lo dice todo.
En fin, creo que son tres libros de lectura imprescindible. Hay que comprarlos, no todos pueden tener la suerte de que se les envíen y dedicados.
Su poesía está escrita desde las entrañas, como le he leído alguna vez. Sería imposible enumerar las que más me han gustado, así que copio una de cada libro.

OVEJA NEGRA.

Mi colegio.

Aquella fortaleza inmensa
de ladrillo rojo.

El niño que hace siglos fui

castigado contra la pared

de rodillas junto a la pared

segregado frente a la pared.

Siempre la misma
o semejante pared
y el mismo aislamiento.

La misma lluvia azotando
la ventana a mi espalda
y la misma absurda
e incuestionable autoridad.

Más o menos así
me iniciaron al mundo.

El resto,

como era de esperar,

vino añadido.

PRIVADO. I- VIDAS PARALELAS.
Ediciones de BAILE DEL SOL.


PEOPLE.

Hay ciertos detalles
de los cuerdos

que me inspiran
aversión:

su mirada daltónica
y oblicua

sus parcos proyectos

su transfiguración

y conformismo.

PARNASO EN LLAMAS. 3- parnaso en llamas.
Ediciones de BAILE DEL SOL.

Así de contundente, así de claro. En todo su trabajo no hay concesiones, no hay nada políticamente correcto, es una lectura no apta para mojigatos lectores de escritores cuyo único fin es agradar. Esa no es la prioridad de esta literatura. No tengo nada más que añadir. Subiré más textos y poesías de este gran escritor en el futuro.
Gracias Vicente, gracias por escribir, gracias por estos libros.


viernes 2 de octubre de 2009

EN EL CINE.

Te levantas. Te miras en el espejo. Ves tu cara. Te acuerdas de una tarde de verano. No recuerdas la película.

Los gritos e insultos hacían imposible escuchar los diálogos. Los ojos clavados en la pantalla.

Risotadas.

La bizquera provocaba una imagen que exaltaba a los niños salvajes que se encontraban a tu alrededor. Insultos bestiales. Carcajadas. Te acuerdas de los escupitajos, de los objetos que volaban por los aires, latas de Fanta vacías, cacahuetes…

¡Monstruo, feo, birollo hostia, me cago en la puta, qué feo es!

Risas, carcajadas enfermas.

Recuerdas el calor. El frío del sudor.

Procurabas de todos modos no perder detalle de la película. Pero no consigues recordar el título.

Recuerdas aquella tarde.

La oscuridad de la sala hacía que la luz de la pantalla reflejase con mayor crudeza la deformación y la fealdad. Poco a poco se iba calmando la multitud exaltada.

Silencio.

Pero a veces alguien repetía:

¡Feo, hostia!, y todos de nuevo volvían durante otros interminables minutos a gritar y a reírse.

Lo recuerdas, fue una tarde agobiante.

Recuerdas aquella tarde en concreto. No recuerdas la película.

Hoy, mirándote al espejo lo recuerdas con claridad. Ves tu cara, tu cara fea, horrible, pero no deforme.

Recuerdas las risotadas.

Tus risotadas. Insultabas y lanzabas latas vacías y escupitajos y te reías salvajemente, con carcajadas enfermas.

No sabes por qué hoy te acordaste.
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cuadro: GALLINERO.Óleo sobre tabla. 122x110