miércoles 6 de enero de 2010

DIA DE REYES.

Hoy es día de Reyes. Recuerdo aquella noche con claridad, por más que se empeñase mi madre en decirme que era imposible, que era demasiado pequeño para retener tantos detalles. Debían de ser las tres de la mañana. Me despertó gritando, muy bajito, casi sin voz. Me contó, más adelante, que había estado una hora llamándome desde su habitación.

-Nené, ven un momento nené. Tienes que ayudarme.

Me levanté despacio, tambaleándome de sueño, restregándome los ojos como cualquier niño de seis años.

Cuando llegué a la habitación no entendía lo que estaba pasando. La cara de mi madre sobresalía con dificultad en la cabecera de la cama, insistía en que me acercara, que estuviera tranquilo, que no pasaba nada. Tenía encima a mi padre. Me dijo que se había quedado dormido encima y no podía moverse.

Mi padre era un gordo borracho, un hijo de puta que esa noche estaba cariñoso y se murió sobre mi madre con los pantalones bajados. Se colocó de tal manera que la aprisionó. Los codos a los lados inutilizándole los brazos y las piernas haciendo un nudo para que no se resistiese. Estaba completamente inmovilizada, le faltaba la respiración, de ahí sus chillidos silenciosos a los que me refería.

Me puse a la altura de su cabeza. Me pidió que empujase. Estaba asustado, conocía la mala hostia del viejo, especialmente por las noches. Me dijo que no pasaría nada, estaba muy dormido, no se despertaría. Empujé con miedo y el cuerpo de mi padre a penas se movió.

-Más fuerte nené, así no saldrá. Con todas tus fuerzas cariño.

Hicimos un último esfuerzo y conseguimos que rodase al otro lado de la cama. Cuando se dio la vuelta aún estaba empalmado, un hilo de baba colgaba desde la punta de su polla hasta ella. Son cosas que no se olvidan. Aún hoy no me puedo quitar esa imagen de la cabeza por más whisky barato que beba.

Mi madre se incorporó rápidamente y me abrazó llevándome a la cama. -Duerme ahora- me dijo-. Recuerda que esta noche vienen los Reyes.

No conseguí dormir con el barullo de la policía, los sanitarios y los vecinos. Me levanté sin que nadie se diera cuenta y me acerqué al salón a abrir los regalos. Estuve solo. No recuerdo ninguno de ellos. Me quedé dormido en el sofá.

Poco tiempo después me contó toda la verdad. Lo de los Reyes y lo de mi padre.

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dibujo: borracho. tinta pilot/papel.

14 transeúntes:

Javier Belinchón dijo...

Joe, Velpister, qué duro pero qué bien narrado. Y el final... me ha dado un nosequé al leerlo.

Un abrazo.

rblanco dijo...

Tremendo, Peter. Tienes un cerebro que tendrías que patentarlo.

Un abrazo
Sofi

Mercedes dijo...

Vamos a ver Velpister, que tengo una congoja que me ahogo, vamos que "ma quedao muerta" como dicen por aquí.
Nosotros, los artistas, tenemos licencia para fabular, faltaría más, pero esta vez necesito, pero ya, que me digas qué parte es fabulada y cuál no. Así que, ya sabes, contéstame por lo que más quieras.
Un abrazo y espero, de todo corazón, que tengas muuuuuuuucha imaginación.
Nos vemos ¡eh! Tú no me dejas con este pasmo ni de coña.

La abuela frescotona dijo...

VELPISTER...NO SE QUE DECIR, SOLO QUE DUELE, IMAGINAR ESA MADRE HUMILLADA, Y ESE NIÑO CRECIENDO EN UNA NOCHE, LA MITAD DE SU VIDA-
TE ABRAZO QUERIDO AMIGO

VELPISTER dijo...

Gracias Javier, me alegro de verte por aquí.

Gracias Sofi, y gracias por tenerme al día de lo del patio maravillas.

Gracias Mercedes,todo, de principio a final, es producto de mi imaginación enfermiza. No suelo comentar este tipo de cosas porque me gusta dejar esta congoja de si será verdad o no, pero esta vez no me importa decírtelo porque al final de cada uno de mis textos y entradas hay una o varias etiquetas que dicen "ficción" o "no ficción" entre otras cosas y, aunque siempre hay parte de la vida de uno en casi todos los cuentos, en este no hay ni pizca e realidad. Pero nunca me lo vuelvas a preguntar, sobre todo porque me gusta dejar la duda.

Abuela, gracias. Te digo lo mismo que a Mercedes, aunque tienes razón.
De todos modos me encanta que parezca real (literariamente hablando)

muy agradecido por vuestros comentarios.

Mercedes dijo...

Recibido el mensaje. Lo siento, es verdad que estas preguntas no se hacen a un artista... Creo que me consterné demasiado. Estaré más atenta la próxima vez a las etiquetas, ¿de acuerdo?
Nos vemos.

pepe pereza dijo...

Peter alguien te dice por ahí que patentes tu cerebro, hazlo. Joder, Peter, me parece buenísimo. Lo digo y lo diré: te superas día a día.
Abrazo.

salvadorpliego dijo...

Intenso!!!! Muy intenso!!!
Una lectura que impacta, definitivamente.

Un placer leerte.
Saludos.

JOSE C. dijo...

Y pensar que algo así pudiera ser verdad ....... terrible su contenido y fascinante la manera en que lo has desarrollado; impresionante.

VELPISTER dijo...

mercedes no problem
Pepe, gracias amigo.
Salvador y Jose C, un placer vuestra visita

Gracias a todos.

Mercedes dijo...

¡Eh! Velpister, ¿dónde te metes? Se te echa de menos. No estarás malito. Seguro que te has enfrascado en una obra que te tiene absorto.
Sólo quería saludar.

Luisa dijo...

Me he quedado sin habla. Parece tan real...
Muy duro este relato, pero muy bueno.

El dibujo genial.

BECLER dijo...

Por un momento, encogido en mi silla he creido que tan terrible narración era cierta, que la habías vivido, sufrido. Algo así, y más cuando uno es pequeño queda más que marcado de por vida. Que alivio cuando he leido la etiqueta de ficción.
Un abrazo.

VELPISTER dijo...

Sí, la verdad es que por suerte no he vivido nada así, pero estas cosas pueden ocurrir, sin duda.
Abrazo a Luisa y a Carlos.
Mercedes, ya te contesté en tu blog.