Cuidado.suite para piano en do menor, cola para genocidio.
sábado 23 de enero de 2010
NO VAYA A SER
Cuidado.sábado 16 de enero de 2010
LA EXTRAÑA Y TERRIBLE MUERTE DE AVELINO BUENAVENTURA.
Avelino Buenaventura se tumbó en el suelo sobre unos confortables cojines e introdujo la cabeza en el horno de su cocina. El horno no era de gas, si no eléctrico, estaba al máximo, a 250º. Murió lenta y agónicamente. El cuerpo estaba intacto, la cabeza, sin embargo, estaba completamente carbonizada. El piso estaba lleno de humo y de ese olor que aún hoy persiste. No he dejado de pensar e imaginar por lo que tuvo que pasar. Qué puede llevar a una persona a hacer algo así, por propia voluntad, sin ningún motivo aparente. Por último nos quedó la morbosa duda de si Avelino habría precalentado el horno o se habría cocinado poco a poco.
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cuadro:rostro lineal. óleo-tabla.120x80.
miércoles 6 de enero de 2010
DIA DE REYES.
Hoy es día de Reyes. Recuerdo aquella noche con claridad, por más que se empeñase mi madre en decirme que era imposible, que era demasiado pequeño para retener tantos detalles. Debían de ser las tres de la mañana. Me despertó gritando, muy bajito, casi sin voz. Me contó, más adelante, que había estado una hora llamándome desde su habitación.
-Nené, ven un momento nené. Tienes que ayudarme.
Me levanté despacio, tambaleándome de sueño, restregándome los ojos como cualquier niño de seis años.
Cuando llegué a la habitación no entendía lo que estaba pasando. La cara de mi madre sobresalía con dificultad en la cabecera de la cama, insistía en que me acercara, que estuviera tranquilo, que no pasaba nada. Tenía encima a mi padre. Me dijo que se había quedado dormido encima y no podía moverse.
Mi padre era un gordo borracho, un hijo de puta que esa noche estaba cariñoso y se murió sobre mi madre con los pantalones bajados. Se colocó de tal manera que la aprisionó. Los codos a los lados inutilizándole los brazos y las piernas haciendo un nudo para que no se resistiese. Estaba completamente inmovilizada, le faltaba la respiración, de ahí sus chillidos silenciosos a los que me refería.
Me puse a la altura de su cabeza. Me pidió que empujase. Estaba asustado, conocía la mala hostia del viejo, especialmente por las noches. Me dijo que no pasaría nada, estaba muy dormido, no se despertaría. Empujé con miedo y el cuerpo de mi padre a penas se movió.
-Más fuerte nené, así no saldrá. Con todas tus fuerzas cariño.
Hicimos un último esfuerzo y conseguimos que rodase al otro lado de la cama. Cuando se dio la vuelta aún estaba empalmado, un hilo de baba colgaba desde la punta de su polla hasta ella. Son cosas que no se olvidan. Aún hoy no me puedo quitar esa imagen de la cabeza por más whisky barato que beba.
Mi madre se incorporó rápidamente y me abrazó llevándome a la cama. -Duerme ahora- me dijo-. Recuerda que esta noche vienen los Reyes.
No conseguí dormir con el barullo de la policía, los sanitarios y los vecinos. Me levanté sin que nadie se diera cuenta y me acerqué al salón a abrir los regalos. Estuve solo. No recuerdo ninguno de ellos. Me quedé dormido en el sofá.
Poco tiempo después me contó toda la verdad. Lo de los Reyes y lo de mi padre.
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dibujo: borracho. tinta pilot/papel.
lunes 4 de enero de 2010
LOS REYES MAGOS POR CHOCHE Y PEPE PEREZA.
_047,DE CHOCHE
ya vienen los padres,
las tiendas llenas,
luego hay crisis,
pero para los de siempre,
los que lloran,
los que no verán los regalos,
los que siguen creyendo
en los Reyes Magos,
los otros,
los que no creen en nada,
están de compras,
gastando los ahorros que no tienen,
gastando las ilusiones de futuro,
gastando sus vidas
a ritmo de tarjeta de crédito,
no quiero regalos,
no quiero crisis,
ni siquiera la de los cincuenta,
tan sólo quiero
volver a ser niño,
volver a creer en los Reyes Magos
en vez de buscar a sus camellos.
- Creemos que ya eres lo suficiente mayor para saber la verdad…Verás, los Reyes Magos no existen. Somos los padres los que traemos los regalos…
Yo no quería creérmelo. Para convencerme, mis padres abrieron su armario. Escondidos entre la ropa pude ver un par de paquetes envueltos en papel de regalo.
- …Además, con los tiempos que corren no podemos permitirnos gastos inútiles. Por eso éste será el último año que te regalemos algo. – añadió a la vez que cerraba el armario.
De pronto el mundo dejó de tener magia y se convirtió en un lugar terrible donde los padres engañan a sus hijos para luego desengañarlos y acabar con sus ilusiones. Quise renunciar de su paternidad y escapar lejos de ellos, ser un huérfano. Cuando salía por la puerta de la calle, decidido a desertar de mi familia, mi madre me ordenó no decir nada a mi hermana, ella todavía era pequeña y merecía ser engañada un par de años más. Entonces supe qué tenía que hacer. No era necesario huir, había una manera mejor de vengarme... Reuní a todos los niños del barrio que aún creían en los Reyes Magos, incluida mi hermana Pili y les conté la realidad de los hechos. A los que no quisieron creerme les aconsejé que buscasen dentro de los armarios de sus padres. En menos que canta un gallo acabé con los sueños y las ilusiones de todos aquellos niños. Si yo no podía tener magia, ellos tampoco la tendrían.