Yo lo que quiero es que me excomulguen, pero no es tan fácil. Llevo algún tiempo intentando apostatar, mi carácter taciturno y perezoso según para qué cosas (es decir, todas aquellas que no tengan que ver con la creación, es decir, música, pintura, literatura y blasfemia, así como el sexo), me llevan a tomar esta decisión, porque es muy difícil apostatar, decía. Así que he decidido provocar mi excomunión, pero es difícil también, no sé muy bien la razón, pero así es. Eso sí, yo no desisto.
El que quiera unirse al club, que se una con alegría y vocación anticlerical.
Pues en el Vaticano (en esta entrega no lo digo al final, sino al principio) vive, todo el mundo lo sabe, el Diablo, el mal, vive la ignorancia, la mentira, vive el retraso, vive el deseo de hacer daño, vive la egolatría pura, vive el hombre rico, el pederasta, el cómplice, el asesino, vive la peor calaña del ser humano, el que retrasa el mundo, la historia, el buen ladrón, el putero, el judas, el que porta los anillos, el que vive en un palacio, el que maneja un banco, el que pervierte las mentes de los niños, el que las ensucia, el que se los folla o mira como se los follan y calla, el que viste sedas y terciopelos, el más vanidoso de los hombres y de las mujeres, el más presumido, el machista supremo, la ignorancia, el anquilosamiento, allí viven los más grandes cabrones, ese lugar es la fuente de la ignorancia, de la miseria, del miedo, allí vive la peor escoria del ser humano seguida por millones y millones de personas, algunos pocos adinerados intocables y la mayor parte pobres amedrentados ante las amenazas de los que allí viven. Viven, respiran, destruyen.
Pues que muera todo eso.
Es cierto que se puede estar más o menos de acuerdo, pero el que se quiera unir que aporte sus propios argumentos. Yo quiero que me llegue una notificación de que he sido excomulgado, iré adonde me pidan para recibirla vestido para la ocasión.
Por si no ha quedado claro os diré, habitantes malignos y oscuros del Vaticano, que la virgen Maria fue fecundada, seguramente, in Vitro. Eso o echó un polvo y se quedó preñada. Hay muchas teorías al respecto, todas conocidas, pero a mi me gusta el de la pobre chavala que se queda embarazada y monta una buena. Y no diré, como seguramente vosotros haríais, que era una puta, diré, sí, que era una chica, o una mujer, o una adolescente, que disfrutaba de la sexualidad, de su cuerpo, aunque también puede ser, dada la época, que hubiese sido violada y, para no ser lapidada por gente tan maravillosa como vosotros, los oscuros inquilinos del Vaticano, se hubiese inventado toda una movida para salvar la vida. Y puede que no hubiese inventado nada, coleguillas que vestís de negro o de púrpura, como las putas, puede que se quedase embarazada siendo virgen, y sea del espíritu santo (hay qué ver este espíritu santo que jovencitas e inocentes las elige el muy cerdo), o puede que una raza alienígena la fecundase in Vitro, in Vitro colegas, quesque no entiendo cómo podéis tener tan poca vergüenza de pronunciaros tan escandalosamente en contra de la concesión del Nobel de medicina a Robert Edwards cuando la madre de todo pudo haber sido fecundad in Vitro por celestiales alienígenas.
Excomulgadme sátiros asquerosos, pervertidos de mierda, reaccionarios y primitivos, sinvergüenzas, malas personas, porque no pararé hasta conseguirlo.