miércoles 29 de junio de 2011

YA ESTABA MUERTA CUANDO ME LA ENCONTRÉ.


Maruxa era una mujer gorda y fea, muy gorda y muy fea, desdentada y bigotuda que usaba gafas con cristales de culo de vaso. Siempre vestía de luto. Limpiaba la casa muy mal, y todo lo que tenía de fea lo tenía de simpática y buena. Recuerdo especialmente sus carcajadas, no tenían sonido, cerraba los ojos y con semblante triste convulsionaba todo su cuerpo. Tenía que agarrarse a donde fuera para no caerse.
Le perdimos la pista.
Un día, algún tiempo después, me la encontré por la calle, aunque mejor diría que ella me encontró a mí. No la reconocí, estaba muy delgada, seguía vistiendo con las mismas prendas negras, pero le quedaban muy grandes. Me abrazó llorando. Me costó más reconocerla por los llantos que no recordaba en ella que por su delgadez.
Tenía un nieto, tan gordo y tan feo como ella. La base de su alimentación era el chorizo. Nos enseñaba fotos del niño y nos reíamos de lo gordo que estaba, ella también reía, satisfecha. Le adoraba. También adoraba a su única hija, estaba casada con un muchacho muy bueno y trabajador. Como era tan bueno y trabajador y quería tanto a su hija y le había dado aquel hermoso nieto, le compró una pala. Se gastó todos sus ahorros, el dinero que fue juntando año tras año de trabajo limpiando los suelos, los váteres y las babas de los señoritos. Varios millones de pesetas. Le compró a su yerno una excavadora de la leche.
Todo esto yo ya lo sabía, no fue esto lo que me contó.
Maruxa me contó que su hija tuvo un cáncer fulminante que la mató en cuestión de semanas, de esto hacía ya varios meses, que desde que se murió no la habían dejado ver a su nieto querido, que ahora estaba sola, vieja, triste y arruinada.
No supe qué decir, la abracé con fuerza, no me dio tiempo ni a llorar. Se fue corriendo, no se sabe adónde.
Ya estaba muerta cuando me la encontré.
No supe qué decir entonces y ahora sólo se me ocurre una cosa:
Qué mierda de vida.
Qué puta mierda de vida.

viernes 24 de junio de 2011

PRESENTACIÓN DE POETRASTOS EN MADRID, AHORA MISMO




PRONTO EN LA TIERRA

Bueno bueno, hermanitos, ahora sí que sí... Al fin tenemos lista la ultrabizarra portada de Mik Baro para nuestro inminente Trippers from the Crypt, que está ya a punto de salir de imprenta.

Todo el sabor de los Tales from the Crypt de antaño, revisitados por nuestros mejores escritores e ilustradores para amenizar vuestras pesadillas...

Cerca de 80 autores, de lo mejor y más subterráneo del panorama español, se dan cita en este nuevo número de Vinalia Trippers, que, estamos seguros, hará vuestras delicias...

Queridos Drugos:
Preparaos para la Invasión.

Lo vamos a pasar de miedo

COPIADO DEL BLOG DE VINALIA TRIPPERS

jueves 23 de junio de 2011

CORPUS CRISTI.

Tuve un alumno hace tiempo a quien un cura cualquiera no le dejaba hacer la primera comunión porque cuando le daba la ostia, ya sabes, el corpus Cristi, le decía: “el cuerpo de cristo” y el pobre chaval al pensar en lo que metía en la boca tenía violentas arcadas. Yo esperaba que las cosas siguiesen de esta manera, pero al final el niño acabó recibiendo a Cristo y lo devoró ansioso aceptando así su sagrado canibalismo.

miércoles 22 de junio de 2011

POBRE PAÍS SIN ARREGLO.




Recibo una carta, es una muy pobre y desagradable redacción de aviso de impago de una factura de Yacom, lo peor de lo peor, la factura en cuestión que no tengo por qué pagar se remonta a varios meses atrás, me dan el exiguo plazo de un día para abonar el contante en su totalidad o tendré que hacer frente a los intereses más las costas del consiguiente proceso judicial que se ciñe sobre mi persona, me pongo nervioso, seguimos sin tener mucho dinero, pero ahora mismo ningún juez nos declararía insolventes, nos quieren quitar lo que hemos ganado a lo largo del año para pasar este verano tranquilos, nos quieren quitar nuestro poco dinero, ellos siempre ganan, al día siguiente por la mañana llamo, me atiende una chica francesa (France Telecom) le explico, me encanta su voz, me encanta su acento, me encanta el francés, pero me abandona, me da otro número de teléfono, me coge un venezolano, le explico, yo no tengo por qué pagar ya que me di de baja al día siguiente de recibir el alta, hasta ese punto estaba descontento, me contesta que no les consta mi baja, pues mire Vd. Bien, nada le puede constar si no tiene Vd. mis datos. ¿ajá? ¿Su nombre para dirigirme a Vd.? Peter Jensen, bien D. Peter, dígame el número de teléfono, no lo sé, no lo recuerdo, no es el actual porque tuve que cambiarlo debido a mi baja con Vds. Bien dígame entonces su DNI… ¿ajá? efectivamente, aquí tengo los datos, no, no consta la baja, sin embargo yo sí que tengo todos los resguardos de alta y baja que me enviaron Vds. por mail, no los borré porque no me fiaba un pelo de Vds. Así que Vds. verán si quieren meterse en esto por 28 euros con 26 céntimos, ¿ajá?espere un momento Sr. Jensen ¿y me dice Vd., D. Peter, que tiene los correos en su haber? Así es, perfectamente ubicados, ¿puede Vd. decirme las fechas de alta y baja? Sí, el alta se me da el día 20 y tras comprobar su pésimo funcionamiento, irregularidades y estafa en la contratación, decidí darme de baja al día siguiente, perdiendo mi antiguo número al ir a otra compañía, ya que la portabilidad, como Vd. sabrá, se demora más de los siete días que la ley obliga a las empresas a permitir que el cliente se dé de baja sin cargo alguno… Silencio… ¿ajá?Bien Sr. Jensen, espere un momento que voy a consultar. Sí, pero dese Vd. Prisa porque esta llamada la pago yo, si, un momento D. Peter, no me llevará mucho tiempo, no se retire…
no se retire Sr. Jensen, estoy consultando…
perdone la demora D. Peter, no vaya a retirarse por favor…
ajajá, de acuerdo Sr. Jensen, gracias por permanecer a la espera, de nada, efectivamente Vd. Se dio de baja dentro del plazo de siete días, sí al día siguiente me fui de su compañía, sí, eso es, así que no tiene Vd. Por qué pagar estos 28 euros con 26 céntimos, ya lo sé, sí, ahora le pasaré con la persona que tramitará la anulación del cobro, muchas gracias por su paciencia Sr. Jensen, le pido disculpas en nombre de Yacom y que tenga un buen día, ¿alguna consulta más Sr. Jensen? Ni una sola, pero por favor agilicen las gestiones que esta llamada me la están cobrando, sí, ajá, D. Peter, no se preocupe que será un momento, lo que tardo en explicar a la persona que le va a atender, para que no tenga que volver a exponerlo todo, ah, pues gracias… hola ¿en qué puedo ayudarle? Pues puede Vd. ayudarme en lo que su compañero le habrá explicado, ¿su nombre para dirigirme a Vd. por favor? Peter Jensen, ya se lo dije al chico que me atendió antes, bien D. Peter, así que Vd. Quiere darse de baja ¿no? No, yo no soy cliente de Yacom ni quiero serlo, es por una factura que, le explico, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, pues muy bien Sr. Jensen, tome nota del número de anulación de su factura, dígame, el número es el 5019876070, gracias, por favor, encárguense de que mi nombre no aparezca en ninguna lista de morosos, bueno D. Peter, eso nosotros no lo gestionamos desde aquí, tendrá que estar Vd. Atento…¿alguna consulta más Sr. Jensen? No, ni una más señorita, y espero de verdad que sea la última, de acuerdo Sr. Jensen, si no tiene más preguntas le deseo un buen día y gracias por su llamada.
Después decidí ponerme en contacto telefónico con la compañía con la que tengo contrato actualmente, Movistar, que son un poco menos (sólo un poco menos) chapuzas, aunque igual de estafadores y más caros, pero mucho más educados, y debido a mi extremo civismo he de reconocer que me siento algo más cómodo con ellos, siendo estafado por profesionales muy considerados y correctos, en este caso por lo menos la llamada es gratis, le explico, me explica, me explico, se explica, nada me queda claro, una nueva reclamación, más minutos de espera, demasiado café esta mañana, como todas, ansioso y cabreado porque ya casi está echada a perder, pero en ningún momento increpo, ay, mi civismo me esclaviza, un nuevo número de reclamación, una nueva confirmación del engaño, parece que me tienen que devolver, curiosamente, la cantidad de 28 euros, 28 euros, puede que sea el número de euros que estafan unifamiliarmente en este país, puede uqe esa cantidad de euros sirvan para engordar sus beneficios y así puedan echar a la calle a un número considerable de trabajadores, los despidos son parte del beneficio de una multinacional. 28 euros, una cantidad que muchos puede que dejen pasar por dejadez, pero yo no, otra gran empresa que quiere robar mi escaso dinero, no puedo quedarme sin sus servicios, pero presentaré otra queja, una queja más, quizás sirva de algo, y aunque no sirva para nada, yo me quejo, por escrito, me quejo de palabra, me quejo por mail o con este texto, yo me quejo y protesto.

Al colgar no puedo evitar la ávida sensación de que este país no tiene solución, de que este país nos estafa, de que este país ampara el engaño a sus ciudadanos, a los más desprotegidos, a la masa social que tiene muchos defectos, pero que, en definitiva, es la que decide los gobiernos, la que sufre sus errores, la que paga más impuestos, ellos son (somos) los atropellados por los poderes capitalistas, los que pagan las facturas abusivas, los que se agotan ante la iniquidad y lo dejan pasar, pero algunos vamos despertando por fin, pequeñas cosas que pueden provocar grandes cambios, 28 euros con 26 céntimos podrá parecer poco dinero, pero es un dinero menos que roban con el amparo de la ley o de nuestra desidia. Las cosas pueden cambiar si las cambiamos nosotros, estoy seguro.

martes 21 de junio de 2011

LA INDIGNACIÓN CRECE.


Este es el artículo que me publican mañana en el diario SXXI, pero me apetecía ponerlo primero aquí.

ATENCIÓN NOTICIA:
LOS POLÍTICOS ESTÁN INDIGNADOS CON LA CIUDADANÍA Y HAN DECIDIDO ACAMPARSE EN LA PLAZA DEL SOL.
…………………………………………
Antes de empezar con este artículo diré y afirmaré que estoy en contra de todo tipo de violencia. Y antes de comenzar escribiré lo que ya había advertido en otros artículos anteriores, si algo ha de cambiar mediante la violencia, creo que es mejor que no cambie, pero insisto en mi fe absoluta en el cambio, en la transformación del sistema, mediante el diálogo y las vías pacíficas. Eso sí, mediante vía pacíficas de presión y de gran contundencia, como por ejemplo la paralización de los desahucios. Impedir un desahucio es un acto de desobediencia civil de tamaña justicia que creo que en realidad es más un acto de amor, un acto de verdadero amor. Actuemos pues, hagamos el amor.
Sé que este tipo de mensajes produce diferentes reacciones, muchas veces la risa cargada de indiferencia o puede que de suficiencia, otras veces muecas de desprecio ante lo que llaman (para ellos es un insulto) un payaso (para mí el insulto es que a ellos les parezca un insulto una profesión tan noble y honrada), pero ninguno de los que condenan este tipo de actos o comentarios están en peligro de ser expulsados de sus casas, de sus viviendas, de sus hogares, a la calle, sin solucionar de ese modo la deuda delictiva que, es cierto que libremente, pero a la vez habiendo sido embaucados por publicidad engañosa, adquirieron en su día con el banco, una deuda que aceptaron en su afán legítimo de aspirar a una vida no llena de lujos, pero una vida en paz, con un techo, con todas los defectos y problemas de una vida como ser humano normal y corriente. No más aspiraciones que esas, la de acoplarse pacíficamente a un sistema que entonces y ahora ha ejercido una violencia intolerable sobre las personas que sustentan este sistema enfermo. La desobediencia civil en este caso y en otros es absolutamente necesaria, siempre que sea pacífica. El verdadero acto de violencia, de gran violencia, es el desalojo legal mediante el uso de la fuerza de los cuerpos de seguridad del estado al mandato de un auto judicial dictado por los poderes financieros delictivos. Las cárceles ya no están hechas para meter a delincuentes, son para que los delincuentes nos metan a nosotros. Y este es otro mensaje que el contrario a este movimiento desprecia hundido en su confortable sillón ante la t.v. del salón de su casa (y conste que no tengo nada en contra de un buen sillón confortable), a salvo de la prevaricación y el desahucio, llamándonos perroflautas, en muchos casos aplaudiendo las medidas violentas y coercitivas que a mi personalmente ya no me parecen eficaces para hacernos callar.
El verdadero acto de violencia (entre otros) es la constante privatización del sistema público, el único que puede garantizar un funcionamiento mínimamente correcto sin atender a los beneficios. Si seguimos así, la privatización llegará a cubrir todos los aspectos del estado del bienestar y lo único que le quedará para su gestión integral serán los cuerpos y fuerzas de seguridad. Es decir, un estado policial en donde el bienestar (médicos, educación, servicios de limpieza, bibliotecas, teatros…) se cobrará a tocateja o mediante domiciliación bancaria y su impago será duramente castigado por los poderes del estado.
Antes de empezar con este artículo he de confesar sin ningún pudor que soy un marginal, pero no un antisistema, es cierto que soy un marginal, es decir, alguien que quiere cambiar el sistema, es decir, alguien que quiere vivir en un sistema diferente a este, a este en concreto, concretamente este. Ya otro día hablaremos de otros. Por eso soy un marginal, porque estoy al margen. Yo no me resigno, muchas veces me viene a la memoria un documental que vi hace tiempo, había un vertedero, no más inmundo que cualquier otro, estaba cerca de una selva, muchos animales de diferentes especies empezaron a hacer exactamente igual que las personas, cuando se encontraron con la basura prefirieron acomodarse y quedarse a vivir entre ella. Pues ahora parece que alguien se está desperezando.
Pocas veces vi a los políticos tan indignados, cabreados, malhostiados, vehementes, ahora que se ven directamente atacados, no hay ni hubo esa indignación por el malestar de la ciudadanía, por las familias desahuciadas, por la cotidianidad de la escasez, de la vida con 400 euros, por nuestra perplejidad ante los constantes desfiles de políticos adinerados, corruptos, inútiles. De todo eso son ellos los dirigentes. Ahora resulta que los políticos están indignados. Qué poco aguante, que aprendan (si es que pueden o quieren) de la ciudadanía vapuleada, de los parados, de los desahuciados, de los humillados, de los inmigrantes, de los que viven con 400 Euros al mes, repito, 400 Euros al mes, de los afectados por su culpa y la de sus compinches, que aprendan de los indignados ante la inutilidad e impunidad. Eso sí que es aguante. Pero cómo es posible que no lo comprendan. Puede que sea porque es un colectivo muy gravemente desacreditado y sólo se atienden a ellos mismos. Cuando un gremio sólo tiene buenas palabras de los miembros de su propio gremio debería ponerse a analizar la situación en la que se encuentran.
Y antes de empezar con este artículo voy a dar una noticia en primicia para terminar: la culpa es del gobierno anterior, Aznar que es culpa de González, González acusa a Calvo Sotelo, Sotelo a Suárez, él no se acuerda, va el rey y dice que es culpa de Franco, Fran acusa a la república, y así llegamos a los reyes católicos. Al paredón. Y mientras se enteran tan poco de lo que ocurre en la calle, ganan unos sueldos tan inconsecuentes, tiene sus vidas tan asombrosamente solucionadas, cada mes de su futuro es un mes solvente, hasta la muerte, y eso que ya han demostrado que no son mejores que nosotros, incluso a menudo han demostrado que son mucho peores, y cada vez que abren la boca nos hablan de su feliz y aliviada lejanía.
Y YA ESTÁ BIEN COÑO!!!!

viernes 17 de junio de 2011

HAGAMOS EL AMOR, POR FAVOR.



impedir un desahucio es un acto de desobediencia civil de tamaña justicia que creo que en realidad es más un acto de amor, un acto de verdadero amor. Actuemos, hagamos el amor.


miércoles 15 de junio de 2011

POETRASTOS, POR FAVOR TRATAR CON CARIÑO. Entrevista a Ángel muñoz.

Entrevista a Ángel muñoz (Voltios) sobre la antología poética en la que tengo el inmenso honor de participar. Gracias Ángel, además en estos días esto es un bálsamo para mi. Gracias.

martes 14 de junio de 2011

CONPUCULES. Conservatorio público de cualquier lugar de España.


No nos andemos con rodeos ni eufemismos inútiles, la mayor parte de los miembros de este CONPUCULES son músicos frustrados, personas perdidas y abandonadas a sus fantasías de posibilidades pasadas, todos, casi sin excepción, comentan sin venir a cuento lo que dejaron de hacer o lo que pudieron hacer pero no hicieron, nunca hablan sobre lo que harán, permanecen anclados al conpu desde que terminaron sus estudios, no se dieron una oportunidad a sí mismos, sus rostros tienen un tono entre gris y sonrosado, los párpados a medio camino entre la semipenumbra y la ceguera total, ni un solo fracaso en sus caras, ni un solo gesto que nos pueda indicar que alguna vez tomaron un riesgo en sus vidas, nada de nada, años y años de nóminas abultadas, de un dinero fácil a cobrar para siempre, sin necesidad, ya, de buscarse la vida ni de justificar sus ingresos, así que la decisión correcta es perderse en la mediocridad, para qué intentar salir de ella, seguro que sería un esfuerzo inútil, ese es el método pedagógico del conpu, seguir el camino del maestro, nunca intentar superarlo, nunca querer, pretender, salir de la rueda, adocenarse, cobijarse en la cálida amniótica de la mezquindad, del camino trillado, del sendero habitual que cerrará tus párpados hasta la penumbra, ser todos iguales y felices y consumidores, y no oír ni ver ni sentir.
Cuánta pena sentí.
Alguien dejó en la mesa de la sala de profesores un mazo de folios unidos por un clip, en la portada pone en grande POESÍA para el 15 de mayo, lleva allí unas semanas, exactamente en el mismo lugar donde lo coloqué, ni una marca, ni una sola mancha que indique que ha sido mínimamente sobado, agarrado, ya no digo abrazado o por lo menos leído, ni una sola de sus páginas ha sido pasada, letras ignoradas, como ellos, ignorantes muertos vivientes que desfilan por los pasillos sin deseos ni ambiciones, una mañana más en sus caras, una tarde más en sus aulas. La única luz proviene de los fluorescentes y de algunos alumnos que acuden ansiosos, sus ojos están tan abiertos que nos ciegan, es muy molesto, al final de la jornada siempre se van a sus casas algo más apagados, como ha de ser, si no que no acudan a los compucules, este no es lugar para las aspiraciones, no en este país. Llevaba apenas unas semanas empleado mediante contrato basura totalmente legal, media jornada y trabajo triple, cuando ella, que había sido contratada (mejor que el mío pero igualmente duro) como sustituta dos meses antes, me llama para contarme una agresión (que yo consideré machista) por otro profesor en una clase compartida por ambos, delante de las alumnas. Quiso dejarlo estar, no hay que buscarse problemas, somos sustitutos y ellos no, tenemos que pasar desapercibidos, ellos son dueños de su plaza, no rinden cuentas y, además, son amigos ¿no lo ves? Sólo se ponen a parir entre ellos a sus respectivas espaldas, aquí todos viven en odio y harmonía, pero de todos modos decidí ir a hablar con la directora. Entré en su despacho, era frío, gris y aséptico, sin más señas de identidad que alguna foto familiar, más bien oscuro, un despacho amplio y feo, muy feo, allí estaba ella, tras su enorme mesa inservible, llena de papeles perfectamente desordenados, con pestañas amarillas separando cada mazo, nerviosa, queriendo parecer serena ante su incapacidad, me reconoció, tengo un aspecto y un nombre peculiares, me dijo que conmigo quería hablar, mi contrato basura acabaría mucho antes de lo previsto, en vez de terminar el 30 de junio (como se me había dicho) acabaría el diez, justo después de finalizar todo el trabajo duro, pero yo no quería hablar de eso, le conté, me esforcé en explicarme con claridad, en ser objetivo y sereno, ella estaba muy seria escuchándome, estuve a punto de preguntarle si la gravedad de su cara era por lo qué le estaba contando o, seguramente, porque se lo estaba contando, no noté ninguna complicidad en sus parcas palabras ni inexpresivos gestos, me recomendó que fuese la afectada a hablar con ella. La convenció para que hiciera un escrito, lo entregó, el escrito tenía una dureza acorde al comportamiento del profesor. Al cabo de unos días fue llamada al despacho, esta vez por la directora y la jefa de estudios. El hombre había presentado un escrito a su vez, negaba la mayor y, aunque se disculpaba por el hecho concreto denunciado, la directora y la jefa de estudios se pusieron del lado del agresor buscando una excusa a modo de justificación válida, convirtiendo a la agredida en agresora por las duras palabras del escrito y al agresor en pobre e indefensa víctima ante la temible y pequeña profesora sustituta.
Y eso es todo. Allí permanece el pequeño conpucules solitario repleto de profesionales anodinos malhostiados que defienden su estilo de vida, cada vez que tienen un alumno, independientemente de si no tiene talento, o si tiene un talento asombroso, le recomiendan integrarse en el sistema nada más terminar los estudios que le dan el título que le cualifica para hacer las oposiciones cuyos tribunales ellos mismos presiden, en persona o en espíritu. No sé si lo habré conseguido, pero creo haberme llevado a algún chaval por delante, aconsejando el fracaso en sus vidas, sólo el fracaso nos puede llevar al éxito. Algunos rieron, no pasa nada, estoy acostumbrado. El fracaso es el éxito de cualquier artista, les dije, pero es difícil, es muy duro. ¿Seréis capaces? Pregunté.
-Sí.
Respondió uno.

lunes 13 de junio de 2011

RELATO INÉDITO DE PEPE PEREZA.



Foto de ANDERS PETERSEN
LA VETERANA
Ahí estaba ella, con más de sesenta años y haciendo la calle junto a jovencitas que no habían cumplido ni los veinte. ¡Puta vida la suya! Cómo competir con esas chiquillas que estaban en lo mejor de sus vidas. Cómo podía rivalizar ella con sus jóvenes y deseables cuerpos. A ella los pechos le colgaban como globos deshinchados, su trasero era tonel y su cara parecía una ciruela podrida. El paso del tiempo se había encargado de rebozarla en años, kilos y arrugas. ¿Qué otra cosa podía hacer? Otra cosa no sabía, sino de qué iba a estar allí. Hacía décadas que tendría que haber abandonado la profesión, pero claro, eso era más fácil decirlo que hacerlo. Cuando no se tiene otro medio de vida es complicado dejar aquello que te da de comer.
Del fondo del polígono llegó el ruido del motor de un vehículo. Las putas acudieron al borde de la carretera y dejaron al descubierto sus tetas. Ella no, ¿Para qué iba a enseñarlas? ella cuanto más tapada mejor. Su fisonomía hacía mucho que dejó de ser apetecible. Cuando tenía la suerte de conseguir un cliente, éste, únicamente reclamaba sus servicios para que le chupase la polla. Así que sacó el pintalabios y añadió una nueva capa a sus labios. Efectivamente, un coche llegó donde estaban las mujeres. Desde su puesto pudo ver que los ocupantes eran cuatro jóvenes con claros síntomas de embriaguez. Mal asunto. Su dilatada experiencia le había enseñado que jóvenes y alcohol no mezclaban bien. No se preocupó demasiado pues intuyó que no la elegirían, aun así permaneció junto a la carretera. El vehículo desfiló lentamente por delante de las chicas, pasó junto a ella sin detenerse, pero a los pocos metros el coche dio marcha atrás y se detuvo a su lado.

- ¿Cuánto por chuparnos la polla a los cuatro? – quiso saber el conductor.

¿Por qué la habían elegido a ella cuando era evidente podría ser la abuela de cualquiera de ellos? Había chicas preciosas. Entonces ¿por qué se habían decidido por un vejestorio como ella? ¡Cuidado, no te fíes! Algo en su interior la avisó del peligro y se puso a la defensiva, por si acaso.

- ¿Cuánto nos cobras?

Ella dijo una cifra. De inmediato los jóvenes la regatearon intentando bajar el precio a una ridiculez. Ella estaba necesitada de clientes, de hecho los necesitaba urgentemente, pero para trabajar por una miseria era mejor no trabajar. Así se lo dijo a los chicos. De pronto, uno de los chavales que iba en el asiento trasero apuntó con un envase de plástico, lo presionó y un chorro salió disparado hacia el rostro de la puta. Lo vio llegar a cámara lenta, luego notó el dolor. De seguido y entre risas, el conductor pisó el acelerador y el coche salió a toda potencia quemando rueda. Era aguafuerte. Ella, con las manos en la cara, gritó pidiendo ayuda. A su auxilio acudieron algunas compañeras. Le lavaron la cara con botellas de agua mineral y trataron de aliviarla como buenamente pudieron de los escozores y quemaduras.
La ambulancia tardó casi una hora en llegar.
Después de pasar unos días ingresada, los médicos le dieron el alta. Salió del hospital ciega de un ojo y con manchas rosáceas en el rostro. Un recuerdo de por vida del incidente. ¡Puta suerte la suya!
Una semana después ya estaba ocupando su puesto en el polígono. Las demás compañeras la recibieron como a una heroína. Todas admiraron su coraje y fortaleza. Sin duda se había ganado el respeto de todas ellas, y no por ser una veterana, que también. Se lo había ganado porque ni el paso del tiempo, ni el deterioro de su cuerpo, ni tan siquiera las violaciones y humillaciones que había sufrido a lo largo de su carrera habían logrado que abandonara su profesión. Como tampoco había abandonado después de que aquellos jóvenes irresponsables la hubieran dejado medio ciega y desfigurada. Ella seguiría allí mientras la salud se lo permitiese, y no por orgullo, tampoco por honor, no. Lo único que la mantenía anclada a aquel lugar eran la necesidad y la falta de recursos. Solo eso.

domingo 12 de junio de 2011

VIEJO




Yo no aspiro a hacerme
viejo
sin más.
Yo no firmo cualquier cosa.
Viejo
sí, pero
no sin más.
No quiero ir a viajes
organizados.
Tan organizados
que hasta haya horario
para acostarse,
todos a la misma hora
y en camas separadas
para no perturbar
las mentes sucias
de los cuidadores,
de los domadores
de fieras
viejas.
No quiero ir a hogares
de ancianos
porque no tenga adónde ir
donde siempre se baila lento,
o no se baila,
o se sienta uno
solo,
mirando borroso
sin distinguir las melodías
rodeado de olor a medicina
y pis.
No quiero convertirme en
el hombre invisible,
no quiero morir ahogado
atragantándome
con purés de verduras.

Pues yo no.
Yo no firmaba.
Viejo si,
pero que lo único
que me diferencie de ahora mismo
sean los achaques,
las arrugas,
el tiempo y la soledad que tanto ansío
para seguir haciendo
exactamente
lo que hago ahora.
O morir.

sábado 11 de junio de 2011

HISTORIA PARA UN SOLO HOMBRE.



Soy una buena persona, objetivamente buena persona, recuerdo cuando durante un tiempo tenía que repetírmelo cada mañana, al despertar de terribles pesadillas domésticas envuelto en acre sudor helado, nunca le he hecho daño a nadie, no a sabiendas, no a propósito, ni siquiera cuando había razón para ello, soy lo que se podría llamar, entonces, un idiota, un pusilánime incluso, mariquita según para quien, payaso según para cual, marginal a saber de otros, en definitiva una buena persona,  pero estoy peleado con el mundo, lucho contra lo que no me parece justo, me defiendo como puedo, a veces, como hoy, me siento agotado, soy un hombre solo y tengo una historia, la historia para un solo hombre:

HISTORIA PARA UN
SOLO HOMBRE:

SÍ,
TODO EL MUNDO ESTABA
EQUIVOCADO.


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os dejo este musicoplstidrama que hice ya hace algún tiempo con este texto y dibujo, a modo de vuelta, de prueba de vida, joder, o qué se yo, que aquí sigo, y seguiré, qué ostia, de vuelta.


lunes 6 de junio de 2011

POETRASTOS EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID.





El día 7 de junio a partir de las 19 horas estará el libro "POETRASTOS (por favor, tratar con cariño)" en la feria del libro de Madrid de 2011. Será en la caseta de la libreríaBlanco (224) y en ella estarán firmando Ángel Muñoz (antologador) y José Naveiras (uno de los autores antologados).
- Antologadores, diseñadores e ideólogos del proyecto: Ángel Muñoz y José Naveiras
- Autores antologados: José Zúñiga, Puri Martins, Javier Pascual, Ana Pérez Cañamares, Nares Montero, Carlos de la Cruz, Bolo, Giovanni Collazos, Ada Menéndez, Eva Gallud, José Naveiras, Eddie J. Bermúdez, Rebeca Alvarez, Kenny, Antonio Díez, María Villa, Kebran, Yolanda Saez de Tejada, Eva Márquez, Velpister, Mayte Sánchez Sempere, Luis Morales, Chema Barredo, Adriana Bañares, Santiago Bertault, Ana Patricia Moya, Baco y Ricardo Bórnez.

sábado 4 de junio de 2011

UN PROFESOR DEL CONSERVATORIO PROFESIONAL DE (...), ACOSADOR LABORAL, AGRESOR MACHISTA


Esta es la queja formal y por escrito que se presentará el lunes 6 de junio de 2011 en la dirección del conservatorio profesional de (...) Creo que es de interés colectivo su lectura y difusión. Estas cosas ocurren a día de hoy, de manera vergonzosa, en nuestro sistema público. Por una vez he de pediros vuestros comentarios y consideraciones, en los términos que sean, que sea prueba de comunidad el espacio virtual, quiero dejar claro con esta entrada que no se puede dar un solo paso atrás ante ciertas actitudes vergonzosas, que no sea el miedo ante el poder (pues hablo de una agresión fruto de una posición de aparente poder) el que cierre nuestras bocas.
(...), profesora de piano, repertorista de canto y pianista acompañante de la sección de viola en calidad de sustituta durante los meses de marzo a Junio inclusive en el conservatorio profesional de (...) quiere hacer constar de manera formal y por escrito la siguiente queja referida a una agresión que considera machista y tipificada legalmente como mobing, es decir, acoso laboral, por parte de un compañero de trabajo, concretamente el profesor de (...) de quien es (...), (...)
Antes de entrar en detalles sobre la agresión ejercida por dicho acosador, he de dejar claro que no puedo permitir ni creo que se pueda permitir por parte de nadie bajo ningún concepto, que sirva como excusa para dicha agresión, o cualquier otra, la capacidad profesional de los trabajadores, y dicho esto alegar que tengo plena confianza en mi capacidad profesional, musical y laboral y afirmo que durante los meses en los que he trabajado en dicho centro he dedicado muchas más horas de las que se me exigían por contrato tanto en el conservatorio como fuera de él, acudiendo siempre a cualquier llamado laboral sin atender a lo exigido por contrato sino a mi responsabilidad personal y profesional para con los alumnos del centro, y que si fuese necesario dejar constancia de mi valía profesional hay otros profesores y muchos alumnos que pueden dar fe de ello. Quiero dejar claro, además, que no concibo que se pueda alegar ninguna razón ni excusa ni argumento para justificar cualquier clase de agresión, ninguna, y por lo tanto tampoco la que es previsible que este hombre pueda alegar en su defensa (ya referido más arriba), basándose además en conceptos subjetivos y repletos de prejuicios claramente machistas, si el agresor persistiese en basar su imposible defensa en las capacidades profesionales de un compañero, es decir, igual, es decir, persona, es decir trabajador con la misma cualificación y titulación académica requerida al resto de trabajadores del centro, no haría más que abrir una peligrosa puerta para que otros tomasen su misma actitud y convertir en cierta la fama que, desgraciadamente, los centros de enseñanza públicos de este país tienen. La de que sus integrantes se descalifican constantemente los unos a los otros y se agreden como ha sido el caso.

La trabajadora agredida, (...), entró a trabajar en el centro en el mes de Marzo de 2011. Desde el primer día se puso a trabajar en todas y cada una de las partituras, sin excepción, que le fueron asignadas. No incurrió en ninguna falta de asistencia, siempre acompañó a todos y cada uno de los alumnos que así lo requirieron, tanto en horas lectivas como fuera de ellas. Se hizo cargo de partituras de una extensión y dificultad considerables sin titubeos ni queja alguna por su parte, todo lo aquí descrito puede ser comprobado y verificado en el momento en que sea necesario, el profesor del que aquí se realiza la queja, es decir el agresor machista, estuvo de baja durante un mes completo desde que la agredida fuera contratada, no sabiendo, ni teniendo obligación de saber (lo contrario sería esa ciencia infusa que todos desearíamos) las exigencias de un profesor inexistente. Como persona, es decir, igual, es decir, trabajadora, es decir, profesional, me cuesta mucho tener que estar alegando todas estas consideraciones profesionales como defensa ante lo que estimo que no tiene defensa alguna que es la agresión machista y acoso laboral de la que he sido objeto, pero por otro lado no puedo dejar de hacer constar mi concepto profesional sobre mi valía que no es otra, ni más ni menos, que la de cualquier otro trabajador de este centro.

Por lo tanto paso a exponer lo hechos de los que hay testigos directos. El compañero (igual) en cuestión, (...), incurrió en falta de respeto grave que ha de ser considerada agresión hacia (...) cuando esta tuvo un ligero error en un momento determinado de la ejecución de una partitura en la clase de (...) , fue increpada de manera burda, repugnante y cobarde delante de las alumnas de ambos profesores (no lo olvidemos), sabiendo cobardemente el agresor machista que no sería contestado por ella, es de suponer que si fuera un hombre el que hubiese tenido el error (como es sabido que ha ocurrido en ocasiones anteriores) el agresor no se hubiese atrevido a increpar al ejecutante (característica típica del machista). Sometió a esta profesional a una sucesión de comentarios vejatorios indignos de cualquier ser humano y menos de un igual, de un compañero, de una persona, cometarios y actitudes que no han de dejarse, en opinión de esta trabajadora, de lado y que deben de ser tenidos en la grave consideración que se merece, pretendiendo esta queja formal y por escrito que nunca jamás vuelvan a repetirse, ni con ella ni con ninguna otra persona. La continuidad en el tiempo de esta actitud agresora está tipificada legalmente como mobing y si fuera necesario habría de tomarse las medidas pertinentes ante este agresor probado.
Espero haber sido clara con este escrito, queja formal, pero si no fuera así podría acceder a cualquier tipo de consecuencia formal o legal que fuera necesaria.
Vigo, a 6 de junio de 2011.
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Está claro que este tipo aquí referido no se merefce ninguna clase de consideración, a pesar de que la tiene, el estado de derecho no permite tratar a los gusanos como a gusanos por muy gusanos que sean. Resulta (y eso no tiene nada que ver) que yo estoy trabajando en el mismo centro que la acosada, y resulta, además que soy su marido, y resulta que no sé quién es este tipo, acabo de enterarme de su nombre y no sé cual es su aspecto, y diré antes de nada que no me peleo físicamente con nadie desde que tengo diez años, pero que con este personaje, de repente, haría una excepción. Quiero dejar claro que he puesto su nombre completo porque tengo el deseo de que lo lea, me gustaría que se sintiese avergonzado por su actitud, pero eso estoy seguro de que no ocurrirá. También quiero dejar calro que si no hay una rectificación explícita por su parte, mi actitud será la de increparle en público cada vez que tenga ocasión al igual que él a hecho con la agredida. No se me ocurren más cosas para referirme a este tipo, sólo que ha de ser un pésimo artista, profesor y profesional a la vista de los acontecimientos, y que, a pesar de su escasa valía artística profesional, yo no le increparía o me pelearía por esos motivos, si no por la agresión cometida, que esa sí que creo que es motivo de respuesta como la que él ha cometido, por la repugnancia que me produce su proceder como persona ante un compañero o compañera. Me da mucho asco, y esto lo digo a título personal, yo peter jensen, dispuesto a rendir cuentas donde y ante quien sea necesario por mis palabras escritas en plenas facultades mentales. Por supuesto escribiré un artículo al respecto en los diferentes medios de comunicación en los que trabajo o con los que colaboro, y espero que sirve de escarmiento ante lo intolerable. Para los que antes hayan leído esta entrada y hayan visto ciertas modificaciones referidas a nombres u otras pistas que aclaren la titularidad y procedencia del agresor, he de decir que he decidido no ponerlas no por temor a consecuencias sobre mi persona, ya que mi nombre sigue puesto y este blog no es de autoría secreta, sino por temor a algo que parece muy normal en este país, y que es que el agresor se convierta en víctima y el agredido en agresor. Por ese miedo ridículo pero no por ello menos probable de que haya manos negras que impidan que se vuelva a trabajar en el sistema público, cosas muy graves de las que hablaré largo y tendido con conociemiento de causa en otras ocasiones y medios.