Recibo una carta, es una muy pobre y desagradable redacción de aviso de impago de una factura de Yacom, lo peor de lo peor, la factura en cuestión que no tengo por qué pagar se remonta a varios meses atrás, me dan el exiguo plazo de un día para abonar el contante en su totalidad o tendré que hacer frente a los intereses más las costas del consiguiente proceso judicial que se ciñe sobre mi persona, me pongo nervioso, seguimos sin tener mucho dinero, pero ahora mismo ningún juez nos declararía insolventes, nos quieren quitar lo que hemos ganado a lo largo del año para pasar este verano tranquilos, nos quieren quitar nuestro poco dinero, ellos siempre ganan, al día siguiente por la mañana llamo, me atiende una chica francesa (France Telecom) le explico, me encanta su voz, me encanta su acento, me encanta el francés, pero me abandona, me da otro número de teléfono, me coge un venezolano, le explico, yo no tengo por qué pagar ya que me di de baja al día siguiente de recibir el alta, hasta ese punto estaba descontento, me contesta que no les consta mi baja, pues mire Vd. Bien, nada le puede constar si no tiene Vd. mis datos. ¿ajá? ¿Su nombre para dirigirme a Vd.? Peter Jensen, bien D. Peter, dígame el número de teléfono, no lo sé, no lo recuerdo, no es el actual porque tuve que cambiarlo debido a mi baja con Vds. Bien dígame entonces su DNI… ¿ajá? efectivamente, aquí tengo los datos, no, no consta la baja, sin embargo yo sí que tengo todos los resguardos de alta y baja que me enviaron Vds. por mail, no los borré porque no me fiaba un pelo de Vds. Así que Vds. verán si quieren meterse en esto por 28 euros con 26 céntimos, ¿ajá?espere un momento Sr. Jensen ¿y me dice Vd., D. Peter, que tiene los correos en su haber? Así es, perfectamente ubicados, ¿puede Vd. decirme las fechas de alta y baja? Sí, el alta se me da el día 20 y tras comprobar su pésimo funcionamiento, irregularidades y estafa en la contratación, decidí darme de baja al día siguiente, perdiendo mi antiguo número al ir a otra compañía, ya que la portabilidad, como Vd. sabrá, se demora más de los siete días que la ley obliga a las empresas a permitir que el cliente se dé de baja sin cargo alguno… Silencio… ¿ajá?Bien Sr. Jensen, espere un momento que voy a consultar. Sí, pero dese Vd. Prisa porque esta llamada la pago yo, si, un momento D. Peter, no me llevará mucho tiempo, no se retire…
no se retire Sr. Jensen, estoy consultando…
perdone la demora D. Peter, no vaya a retirarse por favor…
ajajá, de acuerdo Sr. Jensen, gracias por permanecer a la espera, de nada, efectivamente Vd. Se dio de baja dentro del plazo de siete días, sí al día siguiente me fui de su compañía, sí, eso es, así que no tiene Vd. Por qué pagar estos 28 euros con 26 céntimos, ya lo sé, sí, ahora le pasaré con la persona que tramitará la anulación del cobro, muchas gracias por su paciencia Sr. Jensen, le pido disculpas en nombre de Yacom y que tenga un buen día, ¿alguna consulta más Sr. Jensen? Ni una sola, pero por favor agilicen las gestiones que esta llamada me la están cobrando, sí, ajá, D. Peter, no se preocupe que será un momento, lo que tardo en explicar a la persona que le va a atender, para que no tenga que volver a exponerlo todo, ah, pues gracias… hola ¿en qué puedo ayudarle? Pues puede Vd. ayudarme en lo que su compañero le habrá explicado, ¿su nombre para dirigirme a Vd. por favor? Peter Jensen, ya se lo dije al chico que me atendió antes, bien D. Peter, así que Vd. Quiere darse de baja ¿no? No, yo no soy cliente de Yacom ni quiero serlo, es por una factura que, le explico, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, pues muy bien Sr. Jensen, tome nota del número de anulación de su factura, dígame, el número es el 5019876070, gracias, por favor, encárguense de que mi nombre no aparezca en ninguna lista de morosos, bueno D. Peter, eso nosotros no lo gestionamos desde aquí, tendrá que estar Vd. Atento…¿alguna consulta más Sr. Jensen? No, ni una más señorita, y espero de verdad que sea la última, de acuerdo Sr. Jensen, si no tiene más preguntas le deseo un buen día y gracias por su llamada.
Después decidí ponerme en contacto telefónico con la compañía con la que tengo contrato actualmente, Movistar, que son un poco menos (sólo un poco menos) chapuzas, aunque igual de estafadores y más caros, pero mucho más educados, y debido a mi extremo civismo he de reconocer que me siento algo más cómodo con ellos, siendo estafado por profesionales muy considerados y correctos, en este caso por lo menos la llamada es gratis, le explico, me explica, me explico, se explica, nada me queda claro, una nueva reclamación, más minutos de espera, demasiado café esta mañana, como todas, ansioso y cabreado porque ya casi está echada a perder, pero en ningún momento increpo, ay, mi civismo me esclaviza, un nuevo número de reclamación, una nueva confirmación del engaño, parece que me tienen que devolver, curiosamente, la cantidad de 28 euros, 28 euros, puede que sea el número de euros que estafan unifamiliarmente en este país, puede uqe esa cantidad de euros sirvan para engordar sus beneficios y así puedan echar a la calle a un número considerable de trabajadores, los despidos son parte del beneficio de una multinacional. 28 euros, una cantidad que muchos puede que dejen pasar por dejadez, pero yo no, otra gran empresa que quiere robar mi escaso dinero, no puedo quedarme sin sus servicios, pero presentaré otra queja, una queja más, quizás sirva de algo, y aunque no sirva para nada, yo me quejo, por escrito, me quejo de palabra, me quejo por mail o con este texto, yo me quejo y protesto.
Al colgar no puedo evitar la ávida sensación de que este país no tiene solución, de que este país nos estafa, de que este país ampara el engaño a sus ciudadanos, a los más desprotegidos, a la masa social que tiene muchos defectos, pero que, en definitiva, es la que decide los gobiernos, la que sufre sus errores, la que paga más impuestos, ellos son (somos) los atropellados por los poderes capitalistas, los que pagan las facturas abusivas, los que se agotan ante la iniquidad y lo dejan pasar, pero algunos vamos despertando por fin, pequeñas cosas que pueden provocar grandes cambios, 28 euros con 26 céntimos podrá parecer poco dinero, pero es un dinero menos que roban con el amparo de la ley o de nuestra desidia. Las cosas pueden cambiar si las cambiamos nosotros, estoy seguro.